Noticias Una historia que no quisieramos contar Proyecto sobre fortalecimiento organizacional Putumayo - Guaviare - Meta Proyecto para la consolidación de la política pública departamental de discapacidad del Cauca Popayán se vistió de color, de sabor, de palabras, de sentires, de esperanza Lina visita el pueblito FEDAR
Jueves: 7:00 Am, entre el fresco olor de la mañana y la intensa luz del día se inicia en Fedar un nuevo día. El gallo anuncia el despertar… entre vacas, cerdos, cafetales, el cantar de las aves y el verde bosque, los habitantes del pueblito se disponen a iniciar un día más en el que la creatividad, los sueños y las risas, llenan cada instante!. El propósito: Ser felices!. Sin embargo, el anuncio de una visita de la capital genera expectativas entre los habitantes del pueblo, Hoy llega Lina! Comentan todos y todas, ¿cómo será?, es la pregunta que ronda por la cabeza de muchos, incógnita que fue resuelta a eso de las 8 y media cuando arriban a la granja tres enormes camionetas de vidrios polarizados, muchos hombres se bajan de los carros observando cautelosamente el espacio, de repente de una de las camionetas se baja Lina en compañía de 5 mujeres más… de pronto se escucha el sonar de la chirimía anunciando su llegada, la presencia de una mujer con vestimenta “sencilla” y de carácter fraternal sorprende a todos en el pueblo, un cordial saludo emana de sí para con los niños, niñas, jóvenes y adultos que componen la comunidad de FEDAR. Una pequeña excursión se encarga de mostrarle a Lina y sus acompañantes cómo es un día en la granja, desde la casita de los girasoles hasta la casa de la palabra fueron visitados. Alex y Pamela lograron cautivarla durante su estación por los talleres de papel y cerámica, en medio de un diálogo donde se desdibujaban las fronteras impuestas por el protocolo y el status, los chicos le mostraron sus habilidades en las artes manuales, sin ningún reparo Lina sonrió y compartió la idea de que Ellos y ellas desde su cotidianidad aportan en la construcción de país. El champús, la empanaditas de pipián y un delicioso café FEDAR alimentaron la mañana. En medio de la conversa, de preguntas y respuestas entorno al proceso que adelanta la fundación, la situación actual de la población en situación de discapacidad en el país y el fortalecimiento de las organizaciones sociales que trabajan en torno a ellas, llegó el medio día y con él una invitación a almorzar. Un desplazamiento al KiosKo donde se fabrican en manos de bellas mujeres deliciosos platos, permite degustar un almuerzo donde el colorido, los aromas, la estética y el amor se conjugan. Sonrisas van y vienen, un delicioso helado de paila cierra la tertulia que anuncia la partida. Una gran atmósfera de tranquilidad se respira por todo el lugar, Lina muy apacible observa, escucha, pregunta y responde. 2 y 30 PM Lina se despide, da gracias por acogerla en nuestro hogar, sintiéndose profundamente satisfecha porque en su estadía los únicos intereses manifiestos fueron el garantizar un momento de armonía con el entorno, dar a conocer nuestro trabajo y cambiar el imaginario social de las personas en situación de discapacidad. Es así, como se dispone a seguir su camino, ese que la trajo a nosotros, que le permitió conocernos y creer en que existen personas con un enorme potencial, con ganas de vivir, de amar, de sentir, de aportar al mundo, a la sociedad y creer en organizaciones que como FEDAR han luchado durante mucho tiempo por generar vida digna, felicidad, autonomía y libertad. Nos queda como legado de su visita la idea de que detrás de su cargo existe una mujer sensible y dispuesta a escuchar.
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